Hogares de Menores
Los
Hogares son núcleos convivenciales de carácter temporal para niños y adolescentes, de dimensiones y configuración similares a las de una familia, en los que se procura el desarrollo integral de los menores que allí conviven. Estos recursos residenciales siguen los criterios que establece el Decreto 40/2000 por el que se aprueba el reglamento de organización y funcionamiento de los centros de atención a menores en el ámbito de la Comunidad Autónoma Canaria.
Los menores residentes en este recurso son aquellos que se encuentran en situación de desamparo y cuya tutela o guarda ha sido asumida por la Dirección General de Protección del Menor y la Familia, recibiendo atención durante el tiempo necesario para conseguir la reintegración en su familia de origen o, cuando ello no sea posible, posibilitar el acogimiento familiar o la adopción de los menores, o durante el tiempo que transcurra hasta que cumplan la mayoría de edad o se emancipen.
Tal como se establece en el art. 46 de la Ley 1/1997, de Atención Integral del Menor y en conformidad con el Código Civil, se considera como situación de desamparo la que se produce de hecho a causa del incumplimiento, o del imposible o inadecuado ejercicio de los deberes de protección establecidos por las leyes para la guarda de los menores, cuando éstos queden privados de la necesaria asistencia moral y material.
En la actualidad, contamos con cinco
Hogares de estas características que, en su totalidad, cuentan con capacidad para 37 plazas y están Subvencionado por el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Excmo. Cabildo Insular de Tenerife. Los objetivos de los mismos son el constituir un entrono de seguridad y protección para los niños, donde puedan generarse experiencias de aprendizaje basadas en adecuados modelos educativos de responsabilidad y relación positiva; potenciar el máximo desarrollo y crecimiento personal del menor, ofreciéndole una atención y educación integral, en un marco de convivencia adecuado, donde se fomente su autonomía y su integración comunitaria, a través de programas de intervención adecuados; integrar a los menores en los principales contextos de socialización:
Desde esta área se gestiona un
Piso Tutelado, destinado a jóvenes de 16 años de edad emancipados ó de 18 hasta 25 años, que han finalizado una medida de amparo de acogimiento residencial o se encuentren en situación de exclusión social, con el objetivo de ofrecer una alternativa convivencial desde un trabajo socioeducativo.
Estos jóvenes no tienen apoyo familiar, su nivel de autonomía no es acorde a las necesidades y situación real, posen escasa formación académica y laboral, y la mayoría no se ha insertado laboralmente. Para poder favorecer el crecimiento personal, social, formativo y laboral, desde este recurso se establece un Plan Individual de Emancipación que recoge el itinerario de trabajo para la consecución de objetivos de cada joven en función de sus necesidades.
AKI además de brindar alojamiento y cubrir las necesidades básicas (alimentación, vestimenta…) de estos jóvenes promueve el apoyo, asesoramiento y supervisión necesarios para ofrecer estrategias y herramientas que les permitan su desarrollo integral a través de la inserción laboral, social y formativa.
Este proyecto tiene capacidad para 4 jóvenes y está subvencionado por la Dirección General de Juventud.